Nuevas “demandas” en tiempo de pandemia

Turbulencias, 2.

Desde que empezó la pandemia he estado atendiendo pacientes con diferentes demandas, o demandas miles, como fue mencionado en mi escrito anterior “Experiencia en confinamiento: Inicio y durante. El después está por llegar…” Dejé abierto el después… pues bien, el después ya está aquí y las “demandas” de esta última semana… no encuentro palabras para describirlas.

Chico joven, cuando le pregunto qué le sucede para ver cuál es su motivo de consulta, no sabe qué responder, yo insisto y le pregunto: ¿Qué es lo que lleva a pedir una sesión? La respuesta del chico es “Quiero comer”.

Mujer de mediana edad, presenta síntomas en el cuerpo, temblor de manos, dolor de cabeza y se le duermen las piernas etc… No obstante, consulta porque termina de hacer un cartel y se ha puesto a mendigar, le inunda la vergüenza que siente al hacerlo. Después de un rato hablando le pregunto ¿Cómo crees que podría ayudarte? Y dice: “ya lo estás haciendo, me estás escuchando”.

Chico adolescente, me pide hacer una sesión y le doy hora, pero a la hora de la sesión está en el metro, le digo que mejor hablaremos cuando llegue a su casa, con la idea de hacer la sesión sin tanto ruido y me dice: “ese es el problema, no tengo casa vivo en un albergue y en dos meses estaré en la calle”.

¿Qué respuesta dar ante ese tipo de “demandas”? El dispositivo es el mismo, lo que está cambiando es la “demanda”, el apremio, o grito de socorro, pasa por las necesidades básicas de cualquier ser humano como son: el alimento y un techo donde vivir.

Montse Naranjo Reverter

naranjoreverter@yahoo.es