Sobre la oportunidad. Héctor García

togunaToguna (Casa de la Palabra) en Mali

Texto escrito por Héctor García y leído por él mismo en la Asamblea de la Asociación Cultural Amigos de la Librería Xoroi:

SOBRE LA OPORTUNIDAD’,

O ‘PORQUÉ ES EL MOMENTO DE APOSTAR POR UNA “CASA DE LA PARAULA”’.

La crisis no puede ser una excusa para ceder en el deseo. Es, si se quiere, una primera lectura que el psicoanálisis puede transmitir a la contemporaneidad indignada, escandalizada ante lo inmoral de la corrupción y del desvarío especulativo del nuevo capitalismo.

La crisis, es el instante en que la angustia social puede acontecer. Ha acontecido, está en las calles. Es quizás también, para el psicoanálisis, la invitación a un acto. El tiempo parece exigir una toma de decisión, política, que puede oscilar entre polos extremos. Desde la no implicación, la neutralidad, la estricta referencia al marco del consultorio y a los colegas próximos; hasta tomar parte activa en las manifestaciones de reproche, ira y reclamo de cambio de sistema geopolítico y económico.

Lateralmente a esta coyuntura, surge un proyecto. ‘La casa de la paraula’, cuyo deseo de existencia bien real encarna Salvador Foraster. Es una apuesta que no necesita ubicarse en ninguno de estos dos polos. El psicoanálisis, a lo largo de su historia, jamás ha sido un movimiento de protesta. Tampoco es una invitación a la soledad, ni al aislamiento. Es una praxis, una clínica, una episteme, una ética.

‘La casa de la paraula’ será, pensamos, un espacio vivo, y un aliado del psicoanálisis en Barcelona. Abrirá muy pronto sus puertas a muchos sin olvidar su pasado: la librería Xoroi, aquello que nos convoca a todos hoy aquí.

‘La casa de la paraula’ existe hoy mismo. Existirá con o sin el apoyo de cada uno. Existirá porque la anima un deseo decidido. Pero también porque será un proyecto sostenible económicamente. Su propósito es uno, y claro: acercar a Barcelona el pensamiento y la praxis nacidos de la agudeza y la valentía de Sigmund Freud, en estos tiempos en que se recupera a Marx, y muy acertadamente. En ambos hay una verdad que el presente no puede ahogar.

La invención freudiana cambió el discurso del siglo XX. Su valor de transgresión resulta, en el siglo XXI, más necesario aún.

Pero este nuevo emplazamiento no tendrá sólo el propósito de ser la casa de la palabra del psicoanálisis. No será una fortaleza, tampoco un gueto intelectual.

El psicoanálisis es hijo no de su tiempo, pues por hablar corre más deprisa que el pensamiento; nace de la subversión de la buena fe. Si piensa la contemporaneidad, la piensa con otros discursos; más aún: con otros nombres propios. Es hora de dialogar con aquellos que se reclaman de Heidegger, de Foucault, de Nietzsche, de Webber, de Popper. Pero porqué no, también, con los que se reclaman de la física cuántica, de la biología molecular, de la epigenética, de la modelización neuronal computerizada, de la filosofía analítica. Será una forma de enriquecer el discurso analítico, pero también de contrastar lo que decimos, argumentándolo delante de sujetos formados y no intransigentes.

El psicoanálisis reveló al mundo que en lo que concierne al encuentro con el cuerpo de otro, no todo es posible. También que, en la vida social, hay sujetos que pierden el paso. Y puso sobre la mesa que nadie está a salvo de eso. Por suerte, hay síntoma. No somos ovejas. Es el acto de separación de la inercia, la propia y la de la época, lo que nos orienta. El psicoanálisis lee en el malestar. Ahí, revela la singularidad de cada cual para enfrentarse con lo que la contingencia y las elecciones le han deparado, sin eximirle jamás de su responsabilidad, sin adoctrinarle. Por ello, la política entre psicoanalistas es complicada, y las rupturas en la historia del psicoanálisis son norma y no excepción.

Salvador Foraster ha sabido llevarse bien con las diferentes comunidades psicoanalíticas de esta ciudad. Tiene mérito. Un numeroso colectivo de psicoanalistas acudió en su ayuda en momentos difíciles para Xoroi, hace bien poco. Fue un gesto importante para que Xoroi pudiera continuar con sus actividades. Pero pensamos que es posible dar otro paso. Que no consiste en dar o pedir auxilio. Consiste, más bien, en entrar en la contemporaneidad de forma precisa, orientada, pero sin amilanarse. Apostando por una idea que está siendo muy bien recibida por los interlocutores que la han escuchado.

‘La casa de la paraula’ será un lugar que contribuirá a que el decir psicoanalítico arraigue en Barcelona en este nuevo siglo. Quiere apostar en acto por la vida del discurso freudiano, pues no  ha llegado el día de enterrarlo, de silenciarlo. Es el momento justo para que colectivos nuevos, asamblearios, reivindicativos o no, con ganas de hacer política, o perdidos en la barbarie contemporánea, descubran que hay un más allá de su queja. Es decir, que se puede leer algo en lo que dicen. Entre líneas: su libido. ¿Acaso no situamos, aquellos que hemos pasado por la experiencia analítica, que algo se está moviendo en la sociedad? ‘La casa de la Paraula’ pretende esbozar un interlocutor diferente. Cauto, capaz de leer de forma impensada lo que está pasando.

La nueva Xoroi estará en pleno centro de Barcelona. Existirá en un local más luminoso, más grande, más elegante. Tendrá espacio para cafetería, con su propia editorial, con sala para conferencias, con un espacio en la red funcional y activo. Generará, en definitiva, nuevas transferencias, y desempolvará las antiguas. Xoroi está y estará más cerca del colegio de psicólogos. Buscará interlocutores en la universidad, en la política de la ciudad, en la vida intelectual. Podrá amar y armar al psicoanálisis desde un lugar distinto.

Será también un espacio para debatir, entre psicoanalistas pero especialmente con otros colectivos y sujetos, de forma civilizada, respetando las diferencias. Desde un lugar externo a todas las escuelas y asociaciones de psicoanálisis, ‘La casa de la Paraula’ será un lapso para oxigenar a cada grupo analítico, sirviendo de mediador con los debates actuales. Será también una herramienta para combatir los ataques al psicoanálisis, que no por necios son menos virulentos. Sería una lástima dejar pasar una oportunidad así. ‘La casa de la Paraula’ está en marcha, y tiene vocación, contactos y confianza para ser un ágora en la polis.

Es, realmente, un proyecto tan sólido como ilusionante. Por supuesto, a algunos les parecerá incauto, poco razonable, o que precisaría de un período de bonanza económica. Al contrario: es momento de aprovechar la oportunidad que se presenta.

El riesgo que permite el psicoanálisis es el de aventurarse, siempre que uno sepa algo del deseo que motiva la partida. ‘La casa de la Paraula’ nace de un deseo decidido; pero además ha calculado la trayectoria. Contamos con todos los amigos de Xoroi. Pronto, seremos muchos más.

Héctor García

Vocalía de La Casa de la Paraula

Associació Cultural Amics de la Llibreria Xoroi